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martes, 7 de enero de 2020

Paradigma Relacional y Psicoterapia Psicoanalítica

Paradigma Relacional y Psicoterapia Psicoanalítica (Luis Mazuecos)

In his most recent book my colleague Philip Bromberg (2011) also describes the paradigm shift in psychotherapy: Interpersonal and Relational writers largely have endorsed the idea that we are in fact confronted with a paradigm change and have conceptualized it as a transformation from a one-person to a two-person psychology. I feel that this formulation is accurate, and that three central clinical shifts are intrinsic to the conceptual shift: A shift from the primacy of content to the primacy of context, a shift from the primacy of cognition to the primacy of affect, and a shift away from (but not yet an abandonment of) the concept of “technique.” (Schore, 2012 pág. 126)...A lo que añadimos aquí, siguiendo a J. Coderch (2014) el concepto de técnica es sustituido por el de phronesis, tomado de Aristóteles, que viene a ser la “práctica”.

Aproximadamente en la década de los 90s se produce un cambio de paradigma en Psicología (que es extensible a otras ciencias, como la Biología, por ejemplo) que venimos llamando Relacional.

Uno de las postulados principales de este paradigma es que la mente es relacional, esto es, que se crea siempre en una relación. Sin relación no hay mente, no hay posibilidad de construirla (venimos motivados primariamente para conectar, siguiendo a C. Trevarthen, en Lecannelier, 2006).

Entiendo “Relación”, en el sentido anglosajón “Relationship”, esto es, son relaciones íntimas y no sólo interacciones (siguiendo la distinción que hace Stern, 1978).

La primera relación íntima en el desarrollo del ser humano se viene a establecer con la figura principal del cuidador, y a la que llamamos relación de apego. Sobre los 6 meses se establece esta primera relación cuando el bebé está ante una situación en la que se siente vulnerable, se activa la conducta de búsqueda de esta figura, y se desactiva esta conducta de apego cuando la figura lo calma, según la intensidad de esa vulnerabilidad la figura de apego lo hará proporcionalmente a esa intensidad, y el bebé necesitará que lo calmen escuchando su voz, cogiendo el brazos o abrazándolo fuertemente, de menor a mayor intensidad. (Bowlby,)

Cuarenta años de investigación del apego ha ido consolidando esta teoría, perteneciente al paradigma relacional.

Las diferencias entre Freud, Klein y Bowlby son importante, en los planteamiento teóricos sobre la práctica (Cortina-Marrone, 2017).

Los kleinianos en la génesis de los “trastornos mentales” dan mucha importancia a la fantasía inconsciente. Bowlby en cambio apunta a una génesis en “las experiencias de inseguridad del apego (particularmente en la infancia) y la disfuncionalidad familiar".

Freud, basa su planteamiento en el conflicto entre pulsiones, y al conflicto intrapsíquico entre el yo, el ello y el superyo. Para Bowlby el conflicto es más bien “el resultado de condiciones desfavorables durante el desarrollo”, como ocurre en la relación de apego desorganizado. 

Pongamos un ejemplo,  si tomamos el mito de Edipo, para Freud esto sería un Complejo (conflicto interno a resolver), y para Bowlby, sería el resultado de haber abandonado a Edipo a su suerte. Bowlby no emplea un mito para “explicar” la génesis de los conflictos, ni hace del mito un complejo por resolver, ni hace del complejo algo universal, como hace Freud. En el supuesto que Edipo fuese una persona real, Bowlby explicaría su trastorno como consecuencia de su historia de apego, de su abandono, de la relación con sus padres adoptivos, etc.

Más bien Bowlby empieza a observar el desarrollo del bebé apoyado en el estudios de la Etología. Y junto con sus colaboradores, van observando diferentes reacciones de los niños y las figuras de apego y empiezan a encontrar correspondencias entre la funcionalidad o no de los padres y el tipo de reacciones en la “situación del extraño”, estilos seguros e inseguros de apego van siendo discriminados. Y más adelante, Main y Solomón, descubren patrones de apego desorganizados. Desde entonces se vienen haciendo numerosos estudios, incluyendo estudios longitudinales como el de Minnesotta. Y actualmente se está tratando de ir construyendo una teoría de apego actual, de la mano de Allan N. Schore. Otros autores, están desarrollando teorías como la de la regulación de los afectos, por A. Sroufe.

El contexto y los afectos (emociones) adquieren preponderancia en este nuevo paradigma.

Las repercusiones en la práctica, son notables, pues en todo proceso psicoterapéutico, se trata de crear una relación de confianza, que constituya una base segura para poder contener la relación para cuando se empiecen a abordar los modelos operativos internos (principios operativos, o conocimiento relacional implícito, desde otras corrientes relacionales). 

Hay sesiones donde puede ocurrir, sobre todo al principio de la misma, que se active una relación de apego y una vez que se desactive, pueda continuar la exploración del trabajo “analítico”. 

El trabajo se centra en el contexto y no en los contenidos, se centra no sólo en la relación entre el paciente y el terapeuta, también en las relaciones de la vida del paciente. 

Por tanto, es coherente empezar por lo que el paciente ha ido haciendo, lo que le ha ido sucediendo en sus relaciones (incluida con el terapeuta), y entre todo ello entrar en detalle en una situación a “analizar”. Es decir, la mente no se trata de abordar como si fuera un cúmulo de “cosas”, para ver cómo esas “cosas” se repiten en diferentes situaciones. Sino justo al revés, se ve cómo ha afrontado una situación y se busca qué funcionamiento hay implicado. Si se ha activado un funcionamiento (creado en historia de apego previa, y no como algo filogenético heredado y ahora repetido en la ontogénesis), o también llamado modelo operativo interno (m.o.i.). 

La neurobiología interpersonal, apoya este modo de entender la mente, donde las relaciones activan patrones neuronales correspondiente a una experiencia subjetiva determinada por esos patrones o modelos (Siegel, 2007). 

Esos modelos se vuelven a detectar, a recrear en la relación terapéutica y se vuelve a actualizar, a ver desde otro punto de vista. No hay un sólo modelo, hay muchos (no hay sólo una relación de objeto), se activan modelos distintos con los mismos sujetos, y con cada sujeto se puede activar modelos iguales o distintos. Con lo cual, estamos hablando no sólo de una motivación sino de múltiples motivaciones que se activan en diferentes relaciones.

Por otra parte, desde este nuevo paradigma, se tiene en cuenta no sólo los modelos que ya están ahí creados (resultados de las relaciones en la historia de apego) sino que además se tienen en cuenta los modelos que no están, esto es, a veces descubrimos que hay un déficit de un determinado modelo en ese paciente, por ejemplo, un paciente que no sabe mentir, no ha aprendido a mentir y tenemos que enseñarle, pues puede que en determinadas situaciones decir siempre la verdad puede ser una fuente de sufrimiento, y tener consecuencias perjudiciales para este paciente. (Ya Winnicott venía a decir que el falso self protege al verdadero self).

Otro aspecto importante en este nuevo paradigma que no podemos olvidar son los afectos. Si bien estos siempre han tenido en cuenta en lo psicoanalítico, frente a otras terapias de paradigmas anteriores, como el cognitivo-conductual. En el psicoanálisis moderno, se tiene en cuenta los estudios sobre el desarrollo afectivo, que apunta a que “todas las emociones son positivas”, todas cumplen un determinada función adaptativa para la supervivencia. Por tanto, nos centramos en este paradigma no solo en las emociones consideradas positivas frente a las negativas, tradicionalmente, sino que además nos centramos en todas las emociones como funcionamientos positivos de nuestro sistema mental.

Siguiendo a Damasio (2005), hace una diferenciación entre las emociones de fondo, las emociones primarias y las emociones sociales (envidia, celos, culpa…). Y diferencia estas de los sentimientos. “Los sentimientos son percepciones, y propongo que el apoyo más necesario para su percepción tiene lugar en los “mapas corporales” del cerebro. Dichos mapas se refiere a partes del cuerpo y a estados del cuerpo. Alguna variación del placer o el dolor es un contenido consistente en la percepción que denomino sentimiento” (pág. 85).

Este planteamiento está en sintonía con otros estudios del desarrollo, como los planteado por D. Stern (1985).

Los afectos o emociones, basándome en D. Siegel (2007), serían información procedente de abajo arriba (inmediata), y los sentimientos sería información de arriba (ya procesada) a bajo. La complejidad de la situación es que a veces estos procesos ocurren simultáneamente. 

Consecuentemente no podemos cambiar las reacciones emocionales en una situación relacional, quizás hacer una pausa, y a veces si nos paramos a observar qué “mapa corporal” (previamente construido) se ha activado, podemos ir “analizando” de qué modo se ha construido este, en qué situación se ha construido (por ejemplo, si se ha activado una situación que nos resultó traumática, o microtraumática, véase Crastnopol, 2019), y si hay una relación terapéutica consolidada, podemos “analizarla”.

He dicho en varias ocasiones “analizar”. Quiero aclarar, que en este paradigma relacional, también adquiere una connotación característica. 
“Analizar”, viene a ser una de las funciones del hemisferio izquierdo, donde se trata de “ponerle palabras”, dotar de significado. Y en muchas ocasiones ese significado lo proporciona la supervisión  o la experiencia terapéutica personal. Este abordaje, se limita a un aspecto del proceso, dotar de significado, interpretar.

El proceso de “analizar” es más amplio, y abarca las funciones atribuidas al hemisferio derecho, que es el centro de procesamiento de los afectos. Donde se ponen en juego la intuición y la creatividad. 

Desde el nuevo paradigma, con cada paciente hay un proceso creativo diferente, el terapeuta es un facilitador a través de preguntas el terapeuta va buscando algo desconocido implicado en el proceso, de lo que no tengo ni idea que pueda ser, y a través de estas preguntas voy impidiéndome a nosotros mismos hacer interpretaciones. Esta actitud es la que propone Bion, y el la que Fonagy llama Mentalización. Que es una función reflexiva donde se integra lo que pregunto y lo que voy captando sin la influencia de las creencias y teorías previas, en la relación Intersubjetividad que permite esta comunicación interno-externo.

De ahí, que en la participación del terapeuta no se emplee una técnica, sino que es la práctica la que determine el acercamiento al funcionamiento mental de cada paciente.

Podría añadir, siguiendo a Bowlby, que es una práctica informada, ya que al paciente se le facilita información pertinente basada en los estudios actuales sobre los conocimiento acerca del desarrollo evolutivo humano, y otras teorías que puedan hacer que el paciente encuentre posibles maneras de pensar que le está haciendo no pensar. Aquí entra la pericia del terapéuta que facilita la comprensión poniendo ejemplos, y finalmente añadiendo alguna posible hipótesis que pueda confirmarnos o no el paciente.

Por tanto, la práctica de la mentalización es un modo de que pueda fluir nuestra energía mental afectiva-cognitiva, para que haya cada vez más una integración en la funcionalidad de ambos hemisferios, unas relaciones mejor definidas y diferenciadas, y mejor conocimiento de los modelos operativos internos que nos hacen no observar claramente los momentos en los que estamos implicados en cada relación que vamos teniendo. Y en definitiva, permitir que esta compresión lleve a una autoregulación y regulación interpersonal más flexible mentalmente y menos dependiente de la exclusividad de regularnos con los mecanismos más antiguos y menos desarrollados de nuestra mente, proveniente de nuestra parte Infantil de la mente (nuestras creencias, emociones, activación del sistema simpático y del sistema vago dorsal, etc.).

-Bowlby, J (1998). Apego. Buenos Aires: Paidos
-Bromberg, P. M. (2011). The shadow of the tsunami and the growth of the 
relational mind. New York: Routledge.
-Coderch de Sans, J. (2014). Avances en psicoanálisis relacional. Nuevos campos de exploración para el psicoanálisis. Madrid: Agora Relacional.
-Cortina, M.  y Marrone, M. (2017). Apego y Psicoterapia: Capítulo 9: Sobre la técnica y la aplicación de la teoría del apego en psicoterapia.
-Crastnopol, M. (2019). MIcro-Trauma. Una comprensión del daño psíquico acumulativo. Madrid: Agora Relacional. Colección pensamiento relacional, n. 21.
-Damasio, A. (2005). En busca de Spinoza. Neurobiología de la Emoción y los Sentimientos. Barcelona: Crítica.
-Dana, D. (2018). La teoría polivagal en terapia. Barcelona: Editorial Eleftheria.
-Lecannelier, F (2006). Apego e Intersubjetividad. Influencia de los vínculos tempranos en el desarrollo humano y la salud mental. Chile:LOM Ediciones.
-Martínez Ibáñez,  J.J. (2013). Las dos edades de la mente. Vicisitudes del funcionamiento mental. Madrid: Agora Relacional.  Colección pensamiento relacional, n. 8.
-Siegel, D.J. (2007). La mente en desarrollo. Bilbao: Desclée de Brouwer.
-Schore, A. (2012). The science of the art of psychoterapic. New York - London: W.W.Norton & Company.
-Stern, D. (1978). La primera relación madre-hijo. Madrid: Ediciones Morata.
-Stern, D(1985). EL mundo interpersonal del infante. Una perspectiva desde el psicoanálisis y la psicología evolutiva. Barcelona: Paidos.

domingo, 16 de julio de 2017

Pensar, ¿qué es pensar?


En innumerables ocasiones  hablamos de "pensar" cómo de un acto habitual, algo que todo el mundo puede hacer.  Si planteo qué es pensar, muchos de ustedes me dirán que "es darle vuelta s a un problema". ¿Podemos llamar a eso "pensar"?.

 Otros muchos me podrían responder "que no hay que pensar tanto", como si hubiese una consecuencia negativa en el hecho de hacerlo.  Otros tienen pensamientos del tipo "me va mejor si no lo pienso" .*

 *(Una posición no muy nueva en mi opinión, que me recuerda  a  Epicuro. Deseo suerte a los que se enfrenten al autogobierno, la autosuficiencia, y la indiferencia, y a los miedos derivados de esta).

 Tanto los partidarios de pensar como algo positivo que permite resolver problemas, como algo negativo o neutro  que es mejor evitar, en ambos casos no hay una definición de lo que es "pensar".

 El modernismo fundó sus bases en los presupuestos cartesianos como un modo de cambiar las creencias preestablecidas, así  el "pienso, luego existo", se instituyó en un presupuesto admitido por las sociedades modernas occidentales. En mi opinión, aquí "el pienso" se llamó a "tener un pensamiento", como decía René, decía algo así cómo, dudar es un pensamiento, luego puedo demostrar su existencia.

 Desde esta perspectiva se podría entender que todas las producciones mentales, como los pensamientos, los sentimientos, los recuerdos, los sueños, las percepciones, las sensaciones…son pensar.

 Para mi y otros autores, Bion y mis compañeros de psicología relacional, una cosa son los pensamientos y otras es pensar (Bión: "pensar los pensamientos").

 Vamos a intentar poner una situación que esclarezca esto. Imaginemos un pensamiento que aún no tenemos (pensar es distinto de pensamiento). Este es un pensamiento que expongo aquí, y que al leerlo puedes tenerlo, pero si no lees esto, este pensamiento, es muy probable que no hubiese ocurrido antes de leer esto. Ya tienes el pensamiento (pensar es distinto de pensamiento), pero ¿puedes pensar esto? ¿has hecho tuyo este pensamiento? ¿lo has comprendido? ¿ha cambiado tu vida una vez que has comprendido este pensamiento?

 Es muy probable que no lo hayas entendido.  No te preocupes, no es fácil pensarlo. Lo que apoya la idea de que "el pensar es un proceso que se aprende en un contexto".  Como en todo aprendizaje, no es algo con lo que se nace, es algo que se adquiere si otro nos lo enseña, y como en todo aprendizaje, no es algo que se adquiera en un razonamiento teórico - memorístico - mimético. Es algo que requiere una profundización entre un maestro y un alumno. Por eso, no es fácil ni explicarlo ni entenderlo a través de este medio. Cómo todo aprendizaje, requiere un curso, una formación, unas clases, en definitiva, una experiencia de enseñanza-aprendizaje para poder comprender que es pensar.

 Pese a que hemos topado con la realidad, que requiere un esfuerzo por tener  un tipo de experiencia donde poder a prender a pensar  nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestros funcionamientos mentales, nuestras relaciones, nuestras sensaciones, el modo en que regulamos nuestra energía…y cuando nos sale bien y cuando nos sale mal, y por qué con unas personas nos sale bien, y con otras no, o por qué con las mismas personas en diferentes momentos y situaciones es diferente.

 ¿Qué justifica asistir a un "curso" de estos?

 Fundamentalmente, hay varios beneficios al "aprender a pensar" (nuestros pensamientos, y nuestra vida en general).

 Nos ayudará a poder tener una consciencia más amplia de cómo intervenimos en lo que nos sucede en la relación con otros y conmigo. Evitará sentirnos inseguros al no saber por qué nos sucede lo que nos sucede, al tiempo que nos hará sentirnos más seguros al tomas decisiones más realistas. Podemos identificar y satisfacer de un modo más óptimo posible las necesidades que tenemos como seres humanos (de cobijo, nutrición, sexo, ejercicio, descanso, trabajo,  etc.), al tiempo que podemos evitar los sentimientos de insatisfacción derivados de la no satisfacción de las mismas.  Por último, uno de los beneficios más importante para los seres humanos, es  mejorar la capacidad de conectar con otros seres humanos de una manera respetuosa, diferenciada y madura, lo que nos hace compartir las necesidades en compañía, creando una armonía en las relaciones de intimidad que nos hace menos vulnerable frente a las adversidades, y de este modo poder elegir aquellas relaciones que estén en sintonía con nosotros y prevenir así el no elegir relaciones que nos puedan ser perjudiciales, o nos parecen serlo.

 En síntesis, en mi opinión pensar (como distinto de tener pensamientos) es un proceso que se consigue con esfuerzo en una experiencia de enseñanza-aprendizaje de tu propia vida. 



"Aprendo a pensar, luego vivo mejor".



¡Un afectuoso saludo a tod@s!

domingo, 28 de mayo de 2017

¿Pueden cambiar los adolescentes nuestra sociedad actual?


Encuentros con adolescentes de 20 o más años en psicoterapia. ¿Pueden cambiar la sociedad actual?


Con esta entrada pretendo que podamos compartir estas reflexiones.

En nuestra  cultura popular occidental circula una idea sobre las expectativas puestas en los jóvenes como agentes de cambio de la" sociedad" y se les atribuye una  capacidad de cuestionarla y transformarla.

¿A qué sociedad se refiere esta idea? ¿Tienen los jóvenes adquirida esta capacidad? ¿Los jóvenes son los que están protagonizando el cambio de la sociedad actual?

Un joven es un ser humano,  ¿qué es un ser humano? ¿cómo consigue un ser humano esa transformación personal y social?

Permíteme hacer una breve referencia a cuatro autores que son referencia importante para mi en el trabajo como psicoterapeuta. (Para aquellos que hagan una lectura más rápida, pueden continuar en ** más abajo).

Juan J. Martínez, en el prologo del libro traducido de Michael Eigen. "Locura, Fe y Transformación", sobre las conferencias del Michael en Seul,   presentado  en las Jornadas de Cáceres de 2014, hace  una exposición sobre las características del ser humano.  "Para mi un ser humano es un ser que ante todo, coloca en primer lugar a la verdad, como un principio básico….Tarea bastante difícil en esta "época" psicopática. ...Ser sensible a la realidad en general, y a la realidad de los demás en particular…Ser tolerante…La capacidad y el esfuerzo de pensar los pensamientos. ...Y…la capacidad y el esfuerzo de pensar los pensamientos  (mentalizar) (pág. 8 - 10).

¿Cuáles son las características de la sociedad actual? ¿Qué es la verdad?

Joan Coderch, ya desde el 2001, en "La Relación Paciente - Terapeuta" plantea la "verdad", y en la conferencia de 2016 en las Jornadas de Salamanca, vuelve a  ser mención:  "la verdad es perspectiva, plural, fragmentada, discontinua, calidoscópica y siempre cambiante (pág. 35)". Esta conferencia es publicada en el último número de la revista Ceir, vol 11(1), de Febrero de 2017. Y en ella también se menciona otros muchos autores que abordan el análisis de la sociedad actual: " Z. Bauman, T. Adorno y M. Horkheimer, G. Lipovetsky, F. Lyotar, F. Sennet y J. Tizón."

¿Qué esfuerzos son necesarios para transformar la realidad general y particular, para transformar la sociedad actual? ¿Cómo hacer estos esfuerzos de transformación?

Michael Eigen, en Ceir,  Vol 8 (1) de Febrero de 2014, en "Entorno al punto de partida de Bion: de la catastrofe a la fe".  En el apartado "Fe en O" dice:

"Para Bion, la fe (Fe) es la verdadera respuesta primordial y desarrollada a la catástrofe. A lo largo de sus escritos, la confianza de Bion  es el conocimiento (C) como  camino hacia la Verdad disminuyo cada vez más y busco a tiendas un camino que le permitiese  expresar una concepción  más fundamental.  Su afirmación según la cual la actitud psicoanalítica exige que una se abstenga de esperanzas, del recuerdo,  del deseo y de la comprensión lo deja a uno sin nada a que aferrarse. El único camino que queda abierto es el de la fe. " (Fe en O).

"Bion utiliza el signo “O” para referirse a la realidad emocional del momento o, en un plano general, para referirse a la realidad esencial como tal. Esta realidad, en sí, incognoscible, pero el psicoanalista se abre a ella en la fe de que la encontrara. El psicoanalista aspira a la verdad emocional de una sesión....Sin embargo, la modificación de la personalidad que tiene lugar en una trasformación en el nivel del ser y no solo en el del conocer. El sujeto se reconcilia y se hace uno consigo mismo y con su capacidad de experimentar. Un resultado paradójico es que la fe afina la precisión en lugar de reducirla. El contacto con los matices sutiles de la experiencia se profundiza a medidas que uno desarrolla una sensibilidad atenta que valora lo que permanece fuera de su alcance. El propio hecho de sentir la experiencia cobra nuevo significado.  El sujeto aprende del gesto de comenzar cada vez desde el principio, de vivir en un momento que no está encerrado entre paredes y de palpar de manera diferente sus propias paredes."

Por último, Stephen Mitchell, en "Influencia y autonomía en psicoanálisis" (1997, 2015).

 "Si hay un amplio consenso sobre la naturaleza interactiva del proceso analítico, existe un acuerdo escaso sobre cómo el proceso interactivo realmente funciona. Hay muchas ideas diferentes sobre la interacción en psicoanálisis y poca claridad sobre la relación unas con otras...Los actuales candidatos psicoanalíticos, luchando para desarrollar su propio modo de trabajo, enfrentan un abanico de modelos carismáticos de estilos analíticos afilados por analistas experimentados, pero sin un marco de trabajo para determinar qué es lo que tienen que hacer con cada uno o una metodología para desarrollar su enfoque clínico propio. … Un modo de explorar las diferencias, tanto en la conceptualización de la interacción como en el uso de estos conceptos como guía clínicas, es considerar la metodología de los autores analíticos actuales que nos han provisto de relatos extensos y extremadamente ricos de su trabajo (págs. 214 - 215).

**

Dejamos como  telón de fondo estos autores, sus teorías y las bases científicas y fundamentos de su experiencias como profesionales de la salud en su práctica psicoterapéutica.

Voy a intentar responder a mis propias preguntas a cerca de la idea inicial, y cuestiones que he ido planteando.

En nuestra  cultura popular occidental circula una idea sobre las expectativas puestas en los jóvenes como agentes de cambio de la" sociedad" y se les atribuye una  capacidad de cuestionarla y transformarla.

¿A qué sociedad se refiere esta idea? ¿Tienen los jóvenes adquirida esta capacidad? ¿Los jóvenes son los que están protagonizando el cambio de la sociedad actual?

¿Cuáles son las características de la sociedad actual? ¿Qué es la verdad?

¿Qué esfuerzos son necesarios para transformar la realidad general y particular, para transformar la sociedad actual? ¿Cómo hacer estos esfuerzos de transformación?

Lamento a veces, mi propio estilo al escribir, pues se me plantea un conflicto entre las "presiones sociales actuales: sé breve", y las recomendaciones del tipo de lenguaje periodístico "ser claro, conciso y correcto".  No sé si atribuir, este estilo a la propia sociedad barroca sevillana, o las influencias cervantinas.  Nos pedimos disculpas. Al tiempo que noto mi esfuerzo por  poder vencer la propia "angustia de crecimiento" (Juan J. Martínez, 2017), cuando se trata de dar un paso adelante hacia lo desconocido, donde uno se expone.

Así que, vamos a pensar partiendo de los  hechos donde he puesto el foco de atención: "Los jóvenes de la sociedad actual".

Los hechos son que tenemos jóvenes viviendo en una sociedad psicopática.
Que tenemos jóvenes en nuestras respectivas consultas sufriendo los efectos de este tipo de sociedad.  Que somos psicoterapeutas dispuestos a ayudarles.

En una sociedad con las característica atribuida por los autores mencionados, ¿quién se atreve a exponerse en un cambio social?

Se me ocurre, imaginar una situación de guerra silenciosa, por ejemplo, ¿qué haríamos en una guerra silenciosa?

¿Puede un ser humano: que busca la verdad, sensible a la realidad de los demás y a la particular, que tiene en cuenta toda opinión y situación ajena a la propia, y que se cuestiona la sociedad actual vivir en una sociedad como esta?

Bueno, si yo fuera el joven que tengo delante como paciente, ¿qué haría? (Es mucho suponer esto, el joven normalmente hablará con el cuerpo, si carece del aparato mental para poder pensar qué hacer).

Tal vez, en una "guerra silenciosa", me pondría a cubierto de esta sociedad, no sabría qué hacer. ¿Es esto posible? ¿Dónde me pondría a cubierto?

Hay productos, que esta sociedad proporciona  para ponerse a cubierto.  (Se me cruza este pensamiento, mientras escribo: una cosa es abusar de ti, no considerandote un ser humano con plenos derechos,  y otra es prescindir de ti, como consumidor, necesario en un sistema donde el dinero te necesita).

Algunos, ya han adivinado a qué juegan nuestros pacientes cuando se alejan y se ponen a cubierto de la sociedad esta. ¿A qué juegan? A la guerra, fundamentalmente. A la guerra virtual. En otras ocasiones, a la "vida cotidiana virtual". Juegan a "lo virtual". No encuentrar sitio en el aspecto real de la sociedad.

¿Qué pasaría si le quitáramos ese refugio, como proponen algunos educadores y padres?

Nótese que el video juego es un refugio virtual dentro de un refugio real, la habitación de mi cuarto de la casa de mis padres. Un refugio virtual de una "guerra silenciosa", por ejemplo.

Al proponer un límite, "prohibir jugar a los video juegos", estamos desposeyendo al joven de este refugio, de este descanso, …"sacándolos de un sueño".  Quizás para volver a otro, el de su realidad soñada, de su vivir soñando despierto. Es un círculo interminable.

Tal vez la diferencia pueda ser, la sensación de control del video juego, frente a la incertidumbre que le plantea la vida cotidiana.

¿Cómo enfrentar la incertidumbre de la vida cotidiana?

No conozco otro modo que el mentalizar, -pensar los pensamientos dice Bion-,  de los hechos de mi vida cotidiana. Y añado, con el fin de contactar con la realidad, mi realidad, de dentro y de fuera, la mía. La realidad que me estoy labrando, para saber la realidad que me quiero labrar.

Esto es distinto de "rayarse" (freak* out), "darle vueltas y vueltas". (*freaky : raro).
 Fonagy y otros llaman a este funcionamiento psíquico "sobrementalizar". 

Tampoco se trata de buscar respuestas para todo, o acceder a un conocimiento enciclopédico, base de las enseñanzas académicas más tradicionales. Es decir, no se trata de "reducir la incertidumbre" mediante la información descontextualizada.

¿De qué se trata entonces?

Se trata de "convivir con la incertidumbre".  Para ello el "pensar" o mentalizar, tiene una característica  principal, que "a este tipo de pensar, te tienen que enseñar". ¿Y cómo es este pensar distinto?

  • Se piensa en compañía, el pensamiento surge de una relación que se va haciendo íntima, es una creación artesanal, una enseñanza -aprendizaje entre artesano y aprendiz de artesano.
  • Se exploran  todos los aspectos de la vida cotidiana actuales, los contenidos psicológicos (los pensamientos, los sentimientos, los recuerdos…) están en un contexto de la realidad de la vida cotidiana.
  • El modo en que se piensa es detenido, sutil, acompasado, es un momento de relación  en el que la atención es "plena", donde se establece un juego mutuo.
  • Es un sendero sinfónico, donde los diferentes sistemas mentales a modo de  instrumentos de una orquestas sinfónica  entran en acción,  donde el director de orquesta son los acontecimientos de la vida real, y donde las partituras son aquellos modelos operativos internos que aprendimos en relaciones pasadas y que pueden valer o no para las presentes.

En la vida cotidiana, hay situaciones que dependen de mi participación, y puedo elegir en una dirección -aunque  sin saber las consecuencias a ciencia cierta , sólo probable, sólo con cierta certeza, y por tanto conviviendo con la incertidumbre-.  En cambio hay situaciones que no depende de mi. Y mentalizar esta diferenciación forma parte de la organización mental que surge en la relación terapéutica.

¿Se ha entendido esto? Voy a intentar decirlo de un modo distinto.

¿Por qué no nos han enseñado a pensar (mentalizar)?


Mi hipótesis, basada en mi relación con los autores mencionados y con los pacientes jóvenes y mayores, es que "mentalizar o pensar ocurre en una relación, en una relación donde nos enseñen a mentalizar". Esta capacidad no la tienen los jóvenes hasta que no se las enseñamos.
No podemos enseñar esta capacidad quienes no la tienen adquirida.

Por si no ha quedado claro, conciso o correcto. Voy a ser breve: pensar no es darle vuelta a las cosas. Porque de darle vuelta a algo no resulta nada nuevo. Pensar es relacional, y de ese pensar en una relación (mentalizar) resulta algo nuevo, una relación nueva cercana donde poder pensar sobre mi realidad general (mi sociedad) y sobre la realidad particular (mi vida en esta sociedad).

¿Qué conclusión sacamos de esta reflexión?

Algunos  jóvenes no pueden cambiar la sociedad actual, porque no les estamos enseñando  a desenvolverse, cuestionarse y situarse para sobrevivir en una sociedad como la nuestra. Situarse en una "realidad virtual o freaky" no es lo mismo, aunque les aporta un refugio a este "no tener un lugar donde poder aterrizar".

Hay algunos jóvenes que siguen luchando (avanzando) en esta "guerra silenciosa", son aquellos que se abren paso y  acuden a nuestras consultas porque ya han probado el refugio del hogar y el virtual, la medicina, legal o ilegal, ya les han hecho pruebas físicas y psicológicas, etc. y buscan una oportunidad real. La vida que llevan dentro sigue explorando y buscando ayuda.

Estos jóvenes afortunados, que han tenido apoyo de sus padres (o tutores legales), y han tenido como aliado "silencioso" la propia naturaleza de la mente humana, que afortunadamente, ha reaccionado con ansiedad, angustia y todo tipo de reacciones emocionales. Han gritado a su manera, la naturaleza humana porque la vida y el futuro que estos jóvenes representan en nuestra cultura, se abra paso, con el aliado del sufrimiento, para llegar a estar completos como seres humanos, como seres humanos que piensan en una relación. En una relación que les haga pensar. Pensar su verdad. Pensar  nuestra verdad compartida o no, y respetada. Algo, que parece ser no han encontrado aún.

Para mi, para mi verdad, esta es una lucha que ellos y nosotros estamos  llevando a cabo, meritoria lucha. Mayores y jóvenes. Pero en esta sociedad, esta lucha es silenciosa. Y no se ve en las noticias de la sociedad psicopática. Si de algo sirve a otros colegas y sufridores, doy fe, de esta verdad, que ocurre en la intimidad de nuestras consultas. Creo que trabajamos en las "catacumbas" de esta sociedad. Tal vez los expertos en historia de la humanidad  puede que intente prever algún desenlace. O puede que la evolución del ser humano, nadie la sepa. Pero creo que la lucha por sobrevivir del ser humano, y por ser seres humanos, en esta sociedad actual y global pasa por enseñar a pensar en la intimidad, por ser tolerantes con todas las ideas y teoría del otro, por ser sensibles al mundo que nos rodea y en el que estamos inmerso, y por acercarnos a "O".  A ser un "ser humano se aprende si alguien nos lo enseña".


Por terminar, de alguna forma, algunas curiosidades:


Es una coincidencia que en hebreo Sablanut (tolerancia) y Sablet (sufrimiento) tienen el mismo origen.
 También que "las células de la piel y las neuronas", tanto es así que los investigadores de Stanford han conseguido transformar las primeras en las segundas.

La tolerancia habitualmente está referida en nuestra sociedad occidental al respeto por las leyes. En cambio, tiene un aspecto muy importante que es  la tolerancia es referida a otro ser humano.

La mente es el flujo de energía e información que emerge de las relaciones íntimas de nuestra sociedad y trae una enorme satisfacción para los ser seres humanos lo más saludables e integrados posibles, que hagan emerger una sociedad distinta, pero esto lleva su tiempo, esfuerzo y quién sabe qué…un poco de Fe en O.


¿Pueden cambiar los jóvenes la sociedad actual?

 Si, si les ayudamos a pensar en su vida.

miércoles, 18 de enero de 2017

¿Puedes aprender a ser tu psicoterapeuta?


Me es muy grato compartir con los lectores de este blog, la enorme satisfacción que siento al poder ayudar a los pacientes que acudís a consulta.

¿En qué consiste esta ayuda?

Consiste en la "comprensión del funcionamiento mental de cada uno". 

Podemos hacer ustedes y yo, un esfuerzo por entender este objetivo de todo tratamiento. Haré el esfuerzo de explicarme en un lenguaje asequible para todos, y vosotros el esfuerzo de seguir mi argumentación, tratar de buscar ejemplos, comparar si esto que digo se puede comparar de alguna forma a algo que conozco o a algo que me ha pasado. 

¿Qué es esto? ¿Qué es comprensión? ¿Para qué comprender? ¿Qué es lo que se comprende?

No sé qué os parece, si es posible explicar estas cuestiones en este medio, que si nos fijamos, resulta "unidireccional". No permite que entre nosotros haya un diálogo. Un diálogo que se acerque a crear una sintonía, unos ajustes y reajustes, que podamos captar no solo lo que se dice, sino entender más allá de las palabras.

Otra forma de pensarlo, podría ser que la palabras que usemos en el diálogo vayan adquiriendo un valor real, sean estas transmisoras de unos sentimientos, de una afecto y de una intuición sobre "qué es lo que me está pasando".

Estas dificultades de expresión por este medio, a su vez, ponen en evidencia un hecho que es: "las condiciones para que dos personas se puedan llegar a entender es la presencia directa, la sincronización que requiere de una repetición de estos encuentros, y luego qué.

Vamos directamente a una situación de ayuda psicoterapéutica.

Una persona siente en su casa una fuerte sacudida de tensión, nervios, angustia, ansiedad...y no sabe qué hacer.

Puede hacer muchas cosas, y eligirá con aquello que sabe hacer hasta ese momento.

Puede elegir, si la intensidad de la "sacudida" es alta, que alguien lo acerque a "urgencias". Esto es lo que debe hacer en primera instancia. Una vez hecho esto, podrá acudir a distintos profesionales.



Le vendrá bien acudir a un médico que le recete algún ansiolítico (en este supuesto), que pueda atenuar estos síntomas y hacer un seguimiento de sus efectos del tratamiento.

 Podemos decir que la "ansiedad" ha excedido de unos niveles óptimos de funcionamiento, y ha requerido una intervención química para su equilibrio.

Bien, ¿Y ahora qué hacemos?

- Seguimos el tratamiento.

¿Y ya está? ¿Hasta cuando?

Si mi permitis, antes vamos a pensar  sobre esto. ¿Cómo ha valorado cada uno la situación? ¿Por qué ha ocurrido que la ansiedad se dispare? ¿Qué es la ansiedad?

Los estudios, las teorías que organizan esta información y la práctica profesional, aportan un conocimiento en relación a estas cuestiones y otras.

La ansiedad es algo necesario si la consideramos dentro de unos niveles óptimos. Ni un exceso, ni un déficit. La ansiedad es una respuesta de nuestro sistema de "alarma" (sistema límbico), cuando excede ciertos niveles, o cuando hay ausencia de ella (de ahí que los sintomas o sean ansiosos o sean depresivos).

Este conocimiento, tiene unas consecuencias, que la ansiedad no es algo malo, puesto que es un sistema que nos avisa de que hay un peligro.

¿Un peligro en qué? ¿A quien amenaza este peligro?

El conocimiento que manejamos actualmente, nos aporta una perspectiva acerca de estos fenómenos. Nos habla de nuestra mente como una compleja organización que gestiona el intercambio de energía e información entre nosotros y nuestro entorno, y auto-organiza este intercambio. Este sistema organizado, es muy sofisticado, mucho más que cualquier obra humana, como por ejemplo, un motor de un coche. Como todo sistema organizado, requiere de energía e información, y requiere también de la organización de las mismas.

Podemos deducir de esta argumentación basada en estudios, varios aspectos a modo de resumen, y contestando las cuestiones planteadas anteriormente:

- Si hay ansiedad, hay un aviso, un aviso de alarma, una alarma de que nuestro sistema de gestión de nuestra energía e información que manejamos, hasta ese momento, para enfrentarnos a los problemas de nuestras vidas cotidiana, no está funcionando de un modo adecuado y necesita reparación.

- La tendencia de algunos es a ir en contra de quien nos ha avisado, es decir, intentar "quitar la ansiedad". Es importante fijarse en el matiz que intento destacar, no es lo mismo "quitar la ansiedad" que "reducir la ansiedad". Una vez que con los fármacos la hemos reducido, y la hemos estabilizado por el momento. Ya nos han atendido en el "atención primaria", pero ahora debemos plantearnos la "intervención del especialista".

- Nuestro sistema mental regula los intercambios consigo mismo, con nuestro cuerpo y con nuestras relaciones sociales, y sobre todo con las relaciones cercanas. Por lo tanto, si se dispara la ansiedad, nos avisa que hay un fallo en el sistema, en la auto-organización del sistema, y por lo tanto, requiere acudir al "taller", porque si es una avería de "motor", por mucho que "levantemos el capó para mirar en el interior", no vamos a saber qué hacer.

- La reparación de un sistema como la mente, es algo así como "poner orden en la gestión que hace ese sistema de sí mismo". Y requiere de la persona adecuada que sepa hacer ese trabajo.

- A medida que el trabajo se va haciendo, se van "desbloqueando" aquellos funcionamiento que no nos ayudaban, y se van "añadiendo" nuevos modos de funcionar. Esto se aprende en la relación con el profesional, en un diálogo mutuo, y sincronizado, donde se plantea el objetivo de la reparación del sistema en todas los aspectos de la vida cotidiana.

- Si esto se va haciendo de un modo adecuado, el sistema de alarma, la ansiedad ya no se disparará, y si lo hiciese, ya sabemos por qué ocurre, y exploramos qué aspecto de nuestra vida está necesitando un cambio.

- El objetivo último de la psicoterapia, no es solo poder entender el funcionamiento mental propio en determinadas situaciones, sino además, ser capaz de enseñar a cada paciente a ser su propio psicoterapeuta, en lo posible. En este sentido, todo paciente es un "aprendiz de mecánico" (aprendiz de psicoterapeuta para si").

- La respuesta a la pregunta del título, es por tanto, afirmativa.


Muchas gracias por el esfuerzo de llegar hasta aqui. Espero haya aclarado las cuetiones planteadas.